lA NIÑA QUE DESCUBRIÓ EL PESO DE SU CAPA
Había una vez en un lugar muy, muy, muy lejano una niña con cabellos rubios como el Sol. A su madre le encantaba peinar y trenzar su pelo. Y mientras peinaba le cantaba bonitas canciones y nanas, le contaba viejas historias con un principio remoto …